Futuro Educativo es Latino

28000 days futuro las americas next global scholars on education Apr 12, 2023

La educación superior es un tema que me apasiona y que considero fundamental para el desarrollo de las sociedades y las personas, especialmente para nosotros los latinos, que representamos el grupo demográfico de mayor crecimiento en Estados Unidos y en el mundo. Según datos que he consultado, hay aproximadamente 7 millones de latinos en Estados Unidos que actualmente están en la universidad, lo que representa al grupo más grande dentro de la comunidad estadounidense en crecimiento. Sin embargo, la mayoría de las universidades carecen de profesores y líderes latinos que representen y eduquen a esta población.

Esto me parece una situación injusta e insostenible, que debemos cambiar cuanto antes. No podemos seguir dependiendo de las estructuras y los modelos educativos que han servido a otras comunidades, pero que no reflejan nuestra realidad, nuestra identidad y nuestros valores. Necesitamos una educación superior que nos reconozca como actores clave para el futuro del mundo, que nos empodere como ciudadanos globales y que nos permita aportar nuestra creatividad y nuestra diversidad cultural.

¿Cómo podemos lograr esto? Pues yo creo que hay varios aspectos que debemos tener en cuenta y que quiero compartir contigo. El primero es el papel de la educación superior como un bien público y como un motor del desarrollo social y económico de los países y regiones. Esto significa que las instituciones de educación superior deben tener una misión clara y comprometida con el bienestar colectivo, con la inclusión social, con la equidad de género, con la protección del medio ambiente y con la promoción de la paz y los derechos humanos.

El segundo aspecto es el de la transformación digital y la democratización del acceso a la tecnología. La pandemia nos ha mostrado los beneficios, pero también los riesgos de la educación en línea, que puede ser una oportunidad para ampliar la cobertura y la calidad educativa, pero también puede generar brechas y desigualdades entre los estudiantes. Por eso, los actores de la educación superior deben abogar por el derecho a la conectividad, a un dispositivo y a la creación de redes para todos los estudiantes, especialmente los más vulnerables. También deben aprovechar las herramientas digitales para innovar en sus métodos pedagógicos, para fomentar el aprendizaje colaborativo y para facilitar la movilidad académica.

El tercer aspecto es el de la cooperación solidaria entre las instituciones de educación superior, tanto a nivel nacional como regional e internacional. Creo que es fundamental que trabajemos juntos para enfrentar los desafíos comunes que se presentan en el mundo actual, como la crisis climática, la pobreza, la violencia o la migración. Para ello, debemos fortalecer los espacios de diálogo, de intercambio y de generación conjunta de conocimiento, así como impulsar iniciativas que promuevan la integración regional y el reconocimiento mutuo de títulos y créditos.

El cuarto aspecto es el de la participación activa de los jóvenes como la próxima generación de estudiantes de educación superior y como las personas que contribuirán al desarrollo de la sociedad en los próximos años. Los jóvenes son el presente y el futuro de nuestra comunidad latina y debemos escuchar sus voces, sus sueños y sus propuestas. Debemos involucrarlos en el diseño e implementación de las políticas públicas de educación superior, así como en los procesos de evaluación y mejora continua. Debemos también ofrecerles oportunidades para desarrollar sus competencias transversales, como el pensamiento crítico, la comunicación intercultural o el liderazgo transformador.

Estos son algunos puntos que me parecen relevantes para pensar el futuro de la educación superior desde una perspectiva latina. Para ello, me he inspirado en el informe “Educación superior en América Latina y Caribe, presente y futuro”, elaborado por Ana Lúcia Gazzola, ex directora del IESALC y una de las personas que más admiro en el campo de la educación superior.

El cuarto aspecto es el de la participación activa de los jóvenes como la próxima generación de estudiantes de educación superior y como las personas que contribuirán al desarrollo de la sociedad en los próximos años. Los jóvenes son el presente y el futuro de nuestra comunidad latina y debemos escuchar sus voces, sus sueños y sus propuestas. Debemos involucrarlos en el diseño e implementación de las políticas públicas de educación superior, así como en los procesos de evaluación y mejora continua. Debemos también ofrecerles oportunidades para desarrollar sus competencias transversales, como el pensamiento crítico, la comunicación intercultural o el liderazgo transformador.

Estos son algunos puntos que me parecen relevantes para pensar el futuro de la educación superior desde una perspectiva latina. Pero no quiero quedarme solo en la teoría, sino que quiero invitarte a que te sumes a este movimiento por una educación superior más inclusiva, innovadora y solidaria. ¿Cómo puedes hacerlo? Pues hay muchas formas, pero te voy a dar algunas ideas:

  • Infórmate sobre las tendencias y los desafíos de la educación superior en el mundo y en nuestra región. Puedes consultar los informes del IESALC, de la OCDE o de otras organizaciones que se dedican a estudiar este tema. También puedes seguir los debates que se están dando en el marco de la Conferencia Mundial de Educación Superior de la Unesco 2022, donde se presentaron los “Diez ejes para pensar la educación superior del mañana en América Latina y el Caribe”.
  • Participa en las consultas y los espacios de diálogo que se abren para recoger las opiniones y las propuestas de los actores de la educación superior, especialmente de los jóvenes. Puedes expresar tu visión sobre cómo te gustaría que fuera la educación superior en 2050 y cómo podría contribuir a un mejor futuro para todos. Puedes hacerlo a través del proyecto Futuros de la Educación Superior del IESALC o de otras iniciativas similares.
  • Comprométete con tu propia formación y con la de tu comunidad. Aprovecha las oportunidades que te ofrece la educación superior para crecer personal y profesionalmente, para desarrollar tus talentos y tus pasiones, para contribuir al bienestar colectivo y para dejar una huella positiva en el mundo. Busca también formas de apoyar a otros estudiantes que puedan tener dificultades o necesidades especiales, ya sea compartiendo tus conocimientos, tus recursos o tu tiempo.
  • Sé un agente de cambio en tu entorno. No esperes a que otros hagan lo que tú puedes hacer. Identifica los problemas o las necesidades que afectan a tu institución, a tu comunidad o a tu país y busca soluciones creativas y colaborativas. Usa la tecnología como una herramienta para innovar, para comunicarte y para crear redes. Sé un líder transformador que inspire a otros con tu ejemplo.

Estas son solo algunas sugerencias, pero estoy seguro de que tú tienes muchas más. Por eso, te animo a que compartas conmigo tus ideas, tus experiencias y tus proyectos sobre el futuro de la educación superior desde una perspectiva latina. Puedes hacerlo dejando un comentario en este blog o contactándome por mis redes sociales. Me encantará saber de ti y conocer tu opinión.

Y esto es todo por hoy. Espero que te haya gustado este artículo y que te haya servido para reflexionar sobre este tema tan importante. Te invito a que sigas escuchando mi podcast “Vivir cada día al máximo”, donde abordo otros temas de actualidad e interés para la comunidad latina. Recuerda que solo tenemos unos 28 000 días en este mundo, así que hay que aprovecharlos al máximo. Hasta pronto.

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